Noticias

Rentabilidad media de 5,4% exhiben sanitarias en últimos procesos tarifarios

8 agosto, 2019

La discusión sobre la rentabilidad mínima de las empresas sanitarias es un tema importante en el marco de los cambios regulatorios. Sobre esto, el investigador ISCI Ronald Fischer, comentó a nota de El Mercurio, que todas las empresas enfrentan ciertos riesgos. Un punto, es que reducirla podría afectar los deseos de invertir de las empresas.


Pero finalmente se ha aplicado el 7% mínimo de costo de capital que define la ley. La eventual reducción de dicho porcentaje se discute con intensidad tras crisis en Osorno.

La discusión sobre la rentabilidad mínima de las empresas sanitarias asoma como una importante batalla en el marco de los cambios regulatorios a las empresas sanitarias. Esto cobró mayor intensidad tras la crisis en Osorno por el corte de agua de 10 días que afectó en julio a la ciudad por un derrame de petróleo en una planta de Essal. La Superintendencia de Servicios Sanitarios (SISS) ha señalado que la rentabilidad mínima de 7% podría reducirse, pero aún no tiene certeza en qué magnitud. No obstante, un dato que se acaba de conocer es que en los últimos procesos de fijación tarifaria protagonizados por las empresas y la SISS, realizados desde 2006 a la fecha, la tasa de costo de capital calculada en los estudios tarifarios —para definir los planes de desarrollo y precios máximos a cobrar por las compañías en un lapso de cinco años—, exhibió un promedio de 5,38%. Pese a ello, se ha aplicado el 7% que es la cifra mínima que establece la ley.

‘Podemos ver que cuando uno hace el cálculo para la tasa de costo de capital a las empresas sanitarias en los últimos proceso tarifarios, estamos hablando de los últimos 10 años, esa tasa llega a valores cercanos a 5,5%, pero nuestra ley establece que hay un piso, un mínimo que es de 7%. Por lo tanto, en todos los estudios tarifarios, hemos aplicado finalmente el 7%. El cálculo arroja un número menor, pero la ley establece que hay un mínimo’, explicó el superintendente de Servicios Sanitarios (s), Jorge Rivas, el martes ante la comisión especial sobre Recursos Hídricos, Desertificación y Sequía. En esa oportunidad, Rivas exhibió un tabla (ver gráfico) donde detalló las tasas de costo de capital calculadas en los estudios tarifarios. Por ejemplo, para el caso de Essal en el periodo 2016-2021, se estimó una rentabilidad de 4,75%, pero por ley fue de 7%.

Para Aguas Andinas, en tanto, el cálculo fue de 5,26% para el lapso 2015-2020, pero por norma se estableció 7%. Actores del mundo académico y empresarial han manifestado su preocupación ante una eventual reducción de la rentabilidad mínima, mientras que algunos sectores políticos han planteado bajarla a 3%. Consultado por el tema, Ronald Fischer, académico de Ingeniería Industrial de la U. de Chile y director del Centro de Economía Aplicada (CEA), manifestó que ‘no sé si 7% es una tasa demasiado alta o no, todas las empresas enfrentan ciertos riesgos. Un punto es que reducirla podría afectar los deseos de invertir de las empresas’ Fischer señaló que si bien las tasas mínimas de rentabilidad en los sectores regulados han mostrado una tendencia a disminuir, estas permanecen para evitar una ‘expropiación regulatoria’.

Explica que esto es para proteger a las firmas de intentos de expropiación del Estado. El académico indicó que una fórmula podría ser establecer una rentabilidad mínima y máxima, pero que sería ‘delicado’ reducirla al 3%. ‘No conozco empresas que inviertan mucho al 3% de retorno’, sostuvo. El empresario del rubro de la construcción y exsocio de Aguas Chañar, Sergio Icaza —que mantiene inversiones en el rubro sanitario—, comentó que la eventual rebaja de la rentabilidad sería ‘perjudicial para la eficiencia y para la calidad del servicio. Tenemos el mejor sistema sanitario de la región y uno de los mejores del mundo. Esto se debe casi exclusivamente a las grandes inversiones realizadas y a la excelencia operacional’. Icaza añadió que ‘al bajar la rentabilidad con la cual se debe pagar estas inversiones y aumentar las exigencias a la calidad de servicio, podemos deteriorar lo que más queremos lograr. Hay problemas a solucionar en muchos aspectos, pero no creo que sea la mejor forma’.

Fuente: El Mercurio

Ver todos los eventos