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Gran oferta en el mercado de la mano de la Inteligencia Artificial

13 marzo, 2019

El investigador ISCI, Juan Velásquez, entregó a El Mercurio una completa visión frente a la realidad y al futuro de los grandes volúmenes de almacenamiento digital.


Diversas son las ventajas que encierra este tipo de sistemas.
En los últimos años hemos sido testigos de un aumento sin precedentes en la capacidad de almacenamiento de datos en dispositivos afines, como discos duros, memorias flash, pendrive (USB), entre otros ,y por supuesto en la nube. Chile no se ha quedado atrás de esta verdadera explosión del almacenamiento de datos, encontrándose una nutrida oferta de dispositivos de lo más variados tamaños de acopio. Juan D. Velásquez, profesor titular del departamento de Ingeniería Industrial de la Universidad de Chile e Investigador del Instituto de Sistemas Complejos de Ingeniería, entrega una completa visión frente a la realidad y al futuro de los grandes volúmenes de almacenamiento digital.

—En términos generales, ¿en qué pie se encuentra el desarrollo de almacenamiento de datos masivos a nivel nacional usando dispositivos informáticos? ‘A nivel de instituciones públicas y privadas, nos encontramos que muchas de ellas han optado por la creación de su propio centro de datos o datacenter, en el cual tienen total control de la tecnología residente, así como de los dispositivos, software y periféricos necesarios para brindar un acopio de datos seguro. También hay empresas que han optado por externalizar el servicio de almacenamiento de datos en alguno de los proveedores que hay en la red. Habría que hacer un estudio profundo de la realidad de cada institución para poder saber qué es lo que más conviene: acopio de datos en sus propios servidores u optar por un servicio que provea la nube. Al parecer, la decisión fundamental viene dada por aspectos relacionados a la seguridad, privacidad y disponibilidad de los datos’.

—¿En que nivel de desarrollo tecnológico se encuentra Chile en relación a otros países de la región y en comparación con las naciones desarrolladas? ‘Lo primero a aclarar es que nuestro fuerte no es la creación de dispositivos de almacenamiento, sino que el uso de tecnología existente en otros mercados, la cual luego se adapta a las necesidades a nivel nacional. Si nos comparamos a nivel de creación de dispositivos, estamos muy lejos de los grandes centros de investigación en el área. Lo que se viene en un futuro cercano son dispositivos cada vez más pequeños en tamaño, eficientes en el uso de energía, de bajo costo y con una enorme capacidad de almacenamiento. Se trata de tecnología que ya lleva varios años en etapa de investigación y desarrollo. Ahora bien, en lo referente a la creación de centros de datos, a partir de tecnología que importamos, Chile se encuentra en un muy buen pie, sobre todo por que contamos con profesionales con un alto conocimiento en el acopio de grandes volúmenes de datos. Adicionalmente, hay una variada oferta de empresas dedicadas a proveer el servicio de almacenamiento de datos en la nube, algunas de ellas son representantes de grandes proveedores de este tipo de servicio a nivel internacional. Si nos comparamos con la región, podríamos decir que estamos por sobre la media y en algunos casos somos referentes’.

—¿Cómo se relaciona la inteligencia artificial con el almacenamiento informático de grandes volúmenes de datos? ‘De una forma muy simplista, la inteligencia corresponde a una mezcla entre la capacidad de aprender y el razonamiento. Aquello que por ahora llamamos inteligencia artificial, está fundamentalmente focalizado en lo primero: capacidad de aprender. En ese sentido, se ocupan algoritmos de procesamiento masivo de datos, que permiten extraer información y patrones desde un conjunto de datos que caracterizan un fenómeno en estudio como puede ser la venta. En este sentido la capacidad de aprender de las distintas situaciones que aparecen en la venta pueden ayudar a entrenar un algoritmo de inteligencia artificial para que, o tome una decisión en forma automática, o ayude a un usuario a tomarla, entregándole antecedentes basados en el procesamiento de los datos. El procesamiento masivo de los grandes volúmenes de datos, representan la antesala a la aplicación de la inteligencia artificial’.

—¿Qué otros ejemplos de aplicaciones prácticas podría citar en esta materia? ‘Un ejemplo puede ser en medicina, en donde se podrán reemplazar baterías de exámenes para diagnóstico con un dispositivo vestible, algo así como una polera estilo segunda piel, la cual en realidad es un sensor que registra una serie de variables biológicas y en tiempo real, las cuales son transmitidas a un centro de acopio de datos a través de internet, gracias a su SmartPhone. Adicionalmente, supongamos que su historia clínica, vale decir, enfermedades pasadas, exámenes anteriores, diagnóstico y por supuesto su ADN codificados se encuentra en ese mismo datacenter. Ahora contaríamos con una enorme cantidad de datos sobre su historia clínica, pero el equipo médico tratante tiene tiempo finito para ver su caso.

Entonces, aquí es donde hacen su entrada los algoritmos de procesamiento masivo de datos y de inteligencia artificial para apoyar a los médicos en la diagnosis, permitiendo que le puedan entregar el tratamiento correcto. Pensemos ahora en cómo será la ciudad del futuro, más amistosa con el transeúnte, en particular con los niños y adultos mayores. Imaginemos una situación donde semáforos envían sus datos para alertar al automovilista en lo referente a la velocidad e incluso ejecuten órdenes perentorias de no pasar si se viene la luz amarilla. Pensemos en un adulto mayor que va con su bastón cruzando la calle y por descuido un ciclista no lo vio, pero el sensor en la bicicleta ya se comunicó con el sensor del bastón y se accionó automáticamente el freno.

Para que todo lo anterior ocurra, necesitaremos almacenar grandes volúmenes de datos, aplicar algoritmos de procesamiento y por cierto, la inteligencia artificial ayudará en lo referente a la toma de decisiones. Un aspecto de suma importancia es la privacidad de los datos de los usuarios. Antes de hacer sugerencias basadas en un determinado comportamiento humano en particular, se requiere de un consentimiento informado por parte del usuario, qué sepa qué datos personales se almacenarán, por cuánto tiempo, en qué se usarán, etc.’.

—¿Cómo vislumbra el futuro del manejo y uso de datos masivos? ‘En la medida de que los dispositivos básicos de almacenamiento de datos, como por ejemplo discos externos y pendrives, aumenten su capacidad de acopio de datos, velocidad de lectura/escritura, seguridad que garanticen al menos la privacidad de los contenidos y portabilidad (cada vez más pequeños y bajos de consumo de energía), se le estará dando a los usuarios finales la posibilidad de almacenar bibliotecas completas de lo que quieran en un solo artefacto.

Por ejemplo, la posibilidad de que toda una biblioteca tan grande como la del Congreso de los Estados Unidos pueda ser almacenada en un pequeño dispositivo de acopio de datos. O tal vez todo se llevará a la nube y se necesitará de nuevos dispositivos de acceso a los datos en forma rápida y segura, desde cualquier lugar del mundo. Lo más probable es que la solución al manejo de los datos sea híbrida, es decir, tendremos dispositivos de almacenamiento de grandes volúmenes de datos y también acceso a bases de datos en la nube’.

Fuente: El Mercurio

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